4. Dejar drenar
Deja que escurra por sí solo durante unos 30 minutos a temperatura ambiente.
Después junta las puntas de la tela, ciérrala bien y déjala colgando o reposando sobre el colador dentro del refrigerador.
El tiempo de drenado depende de la textura que quieras:
6 horas para un queso crema más suave y untable
8 a 12 horas para una textura más firme, ideal para rellenos o repostería
5. Procesar para volverlo cremoso
Cuando ya haya drenado, pasa la cuajada a un procesador o licuadora. Añade la sal.
Procesa durante 2 a 3 minutos hasta obtener una mezcla lisa, cremosa, brillante y sin grumos.
Si lo notas demasiado espeso, puedes agregar 1 o 2 cucharaditas del mismo suero para suavizarlo un poco.
6. Refrigerar
Pasa el queso crema a un recipiente hermético y refrigera por al menos 1 hora antes de usarlo. Así tomará mejor cuerpo y sabor.
Resultado
Obtendrás aproximadamente 400 a 500 gramos de queso crema casero, suave, fresco y cremoso.
Consejos importantes
Usa de preferencia leche entera pasteurizada, no ultrapasteurizada, porque corta mejor.
La crema con buen contenido de grasa ayuda a que quede más sedoso y parecido a un queso crema comercial.
No dejes que hierva fuerte, porque puede afectar la textura.
Si quieres un sabor más neutro, usa limón suave o vinagre blanco en poca cantidad y bien medido.
Para una textura más fina, puedes batirlo un poco más tiempo.
Conservación
Guárdalo en un recipiente bien tapado dentro del refrigerador. Dura aproximadamente 5 a 7 días.