6. Voltea la masa sobre una superficie plana y divide en 8 partes iguales. Forma bollos alargados con cada porción, estirándolas ligeramente.
7. Colócalos en una charola para hornear, dejando espacio entre ellos.
8. Cubre la charola con un trapo limpio y deja reposar los bolillos durante 30 minutos para que suban.
9. Precalienta el horno a 220°C (425°F).
10. Con un cuchillo o cuchilla de panadero, haz un corte a lo largo de cada bolillo para darle la forma tradicional.
11. Bate el huevo y barniza los bolillos para darles un color dorado.
12. Coloca la charola en el horno y hornea durante 20-25 minutos o hasta que estén dorados y suene hueco al golpear el fondo.
13. Deja enfriar los bolillos en una rejilla antes de servir.