Modo de preparación:
Coloca en la licuadora el queso crema, la leche entera, la leche evaporada y la leche condensada.
Licúa hasta obtener una mezcla tersa, homogénea y sin grumos.
En un bowl, agrega el agua fría y espolvorea la grenetina. Deja reposar unos 10 minutos hasta que se hidrate.
Lleva la grenetina al microondas por 30 a 60 segundos, sin que llegue a hervir, hasta que esté completamente líquida.
Con la licuadora en marcha, añade poco a poco la grenetina ya disuelta.
Mezcla unos segundos más hasta integrar perfectamente.
Vacía la mezcla en un molde (puede ser de silicón, vidrio o metal).
Incorpora la fruta, ya sea formando capas o distribuyéndola por toda la mezcla.
Refrigera al menos 6 horas o hasta que esté bien cuajada.
Tips que hacen la diferencia:
Si quieres que la fruta quede suspendida, deja reposar la mezcla unos minutos antes de agregarla.
Para desmoldar sin batallar, sumerge el molde unos segundos en agua tibia.
Sirve bien fría y decora con fruta adicional para un toque más fresco y colorido.
Un postre ligero, cremoso y lleno de vida que siempre encanta.