(Rinde para 8 hotcakes medianos de unos 12 cm)
Tu lista de compras:
2 huevos frescos
250 g (1 taza) de yogur griego natural (sin azúcar)
1 cda. (15 ml) de miel
1 cda. (15 ml) de aceite de coco derretido (o aceite de oliva suave)
150 g (1 ½ tazas) de harina de avena (avena licuada hasta hacerse polvo)
1 cdita. de canela en polvo
1 cda. (10 g) de polvo para hornear
Extra: 2 a 4 cucharadas de leche (solo si hace falta para ajustar la textura)
El paso a paso para la esponjosidad perfecta:
El aire de la masa: En un bol amplio, bate los huevos durante 2 minutos enteros hasta que los veas espumar ligeramente. Esto le dará ligereza a tus hotcakes.
Los húmedos: Incorpora el yogur griego, la cucharada de miel y el aceite. Bate con fuerza por 1 minuto más para que todo se unifique.
Los secos: Agrega la harina de avena, la canela y el polvo para hornear. Mezcla suavemente solo hasta integrar. ¡No batas de más o te quedarán duros!
El secreto de oro (El reposo): Deja descansar tu mezcla por 5 minutos exactos. Esto permite que la avena se hidrate y espese la masa. Si después del reposo la notas demasiado espesa, afínala agregando de 2 a 4 cucharadas de leche hasta lograr una crema espesa pero que se pueda verter.