Servir
Sirve las albóndigas bien calientes con suficiente salsa por encima.
Quedan deliciosas con arroz blanco, tortillas calientes, papas cocidas o una ensalada sencilla.
Tips que hacen la diferencia
Puedes agregar zanahoria o papa en cubitos a la salsa para hacer el plato más completo.
Unas hojitas de hierbabuena le dan ese sabor tradicional y casero.
Si prefieres albóndigas más firmes, puedes sellarlas primero en sartén antes de agregarlas a la salsa.
No te preocupes por el arroz crudo: se cocina perfectamente dentro de la albóndiga durante la cocción.