Si buscás un postre fácil, económico y delicioso, esta receta te va a sorprender. Con ingredientes simples y sin necesidad de horno, podés lograr una textura cremosa y un sabor irresistible en muy poco tiempo. Ideal para cuando tenés antojo de algo dulce y no querés complicarte.
Ingredientes
- 200 g de frutillas frescas
- 2 bananas maduras
- 800 ml de leche
- 200 g de leche condensada
- 150 g de maicena (almidón de maíz)
- 30 g de manteca
- Colorante alimentario (opcional)
Para el almíbar y la decoración:
- 150 g de azúcar
- 100 ml de agua
- 2 bananas extra
- Coco rallado (cantidad a gusto)
Preparación paso a paso
1. Preparar la base cremosa
Lavá bien las frutillas y cortalas en trozos. Pelá las bananas y cortalas también.
En una olla, agregá la leche, la leche condensada y la maicena. Mezclá muy bien hasta que no queden grumos.
2. Cocinar la mezcla
Llevá la preparación a fuego medio, revolviendo constantemente para evitar que se pegue.
Cuando empiece a espesar, incorporá las frutas (frutillas y bananas) y, si querés, unas gotas de colorante para darle un toque más atractivo.
Seguí mezclando hasta lograr una consistencia bien cremosa.
3. Dar el toque final
Agregá la manteca y mezclá hasta que se integre completamente. Esto le dará más brillo y suavidad.
Verté la mezcla en un molde o recipiente y cubrilo con film en contacto (pegado a la superficie) para evitar que se forme una capa seca.
Dejá enfriar a temperatura ambiente y luego llevá a la heladera hasta que esté bien firme.
4. Preparar el almíbar y decorar
En una ollita, colocá el azúcar y el agua. Cociná hasta que se forme un almíbar liviano.
Cortá las bananas en rodajas, bañalas con el almíbar y usalas para decorar el postre.
Terminá con coco rallado por encima para darle un toque especial.
Resultado final
Vas a obtener un postre suave, cremoso y con un sabor espectacular. La combinación de frutilla y banana con la textura tipo flan firme es simplemente irresistible.