Ingredientes:
2 tazas de harina de trigo
2 tazas de agua
2 cucharadas de mantequilla
1 pizca de sal
Aceite suficiente para freír
1/2 taza de azúcar
1 cucharadita de canela en polvo
Preparación:
1. En una cacerola calienta el agua con la mantequilla y la sal hasta que hierva suavemente y la mantequilla se derrita por completo.
2. Agrega de golpe la harina y mezcla enérgicamente con una cuchara de madera hasta obtener una masa espesa, lisa y sin grumos que se despegue de las paredes.
3. Cocina la masa 1 o 2 minutos más a fuego bajo sin dejar de mover para que pierda humedad y los churros queden mejor por dentro.
4. Retira la masa del fuego, déjala reposar 5 minutos para que baje un poco la temperatura y pásala a una manga pastelera con duya de estrella ancha.
5. Calienta suficiente aceite en una sartén profunda o cazo a fuego medio, procurando que esté caliente pero no humeante, idealmente entre 175 y 180 °C para que se doren sin quemarse.
6. Forma los churros directamente sobre el aceite caliente, cortándolos con tijeras del largo que prefieras, y no llenes demasiado la sartén para que se frían parejo.
7. Fríe los churros por tandas durante 2 a 4 minutos, volteándolos una vez, hasta que estén dorados y crujientes por fuera.
8. Retira los churros y colócalos sobre papel absorbente solo unos segundos para quitar el exceso de aceite sin dejarlos enfriar demasiado.
9. Mezcla el azúcar con la canela en un plato o recipiente amplio y reboza los churros todavía calientes para que la cobertura se adhiera mejor.
10. Sirve de inmediato para disfrutarlos crujientes y recién hechos, y si lo deseas acompáñalos con chocolate caliente o café.